DIARIO 8 DE ABRIL 2013
Ayer le volví a insistir a un amigo sobre la lluvia de ideas colectiva que estoy haciendo para decidir mi futuro a "corto plazo" que podrá marcar mi destino a largo, a la mayoría en general les cuesta posicionarse, saben que estoy lo suficientemente loca como para hacerlo, dejarme llevar por la opción ganadora...
En general a la mayoría les está costando posicionarse, decidir o influir en el futuro de una persona de una manera tan directa no es un acto cómodo por lo visto...
Después de estar un rato insistiendo cosa que me estoy habituando a hacer y de la que no estoy especialmente orgullosa, me dijo;
-No sabes que hacer con tu vida? Te propongo un juego
Parate a pensar durante 5 minutos que te vas a morir ¿Que sientes? ¿Que se te pasa por la cabeza?
*Me acordé de una situación; con 14 años estaba en un campamento de verano, en mitad de un monte, un día cenando me atraganté, no podía toser, no sentía el aire en mis pulmones, trataba de respirar entre pulsación y pulsación, inhalar todo el aire que pudiera, mientras me prácticaban una de esas técnicas de primeros auxilios en las que te rodean desde la espalda y te golpean el pecho... cuando conseguí expulsar el trozo de comida descarrilado dije
-Decidle a mi hermana que la quiero.
Sin embargo mi relación con mi hermana no mejoró en mucho tiempo, es más, hubo una racha en la que empeoró bastante, hicieron falta 5 años, para que esa persona que llevaba a mi lado desde que tengo recuerdos se convirtiera en mi mejor amiga.
Esto es una ñoñada, pero a día de hoy a menudo le digo lo mucho que la quiero, e intento desmostrarselo siempre que puedo.
-Y ahora ¿Que harías si supieras que te vas a morir en breve?
*Pues la verdad, lo estuve pensando no hace mucho, exactamente el día de antes de que se "acabara el mundo" en el trayecto del metro a la facultad, creo que fue al pasar por debajo del puente, quizás crucé de un modo demasiado despistado ... no lo recuerdo tan bien...
Lo extraño, y fue una sensación que me sorprendió mucho, es que sentí alegria, una alegria rara, como de satisfacción, pensé;
realmente he hecho todo lo que he querido en general, creo que todo está bastante bien..., no tengo conflictos interiores en este momento, y he superado todas las historias que me quitaban el sueño hace relativamente poco, no tengo nada concreto que necesite resolver...si me muero ahora, todo quedará atado.
Y eso le dije; su respuesta fué, pues si no sientes que tienes que hacer nada, quizás no debas hacer nada...
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